martes, 3 de abril de 2018

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jueves, 21 de diciembre de 2017

A PROPÓSITO DE LA POSVERDAD Y LA CONSTRUCCIÓN DE RELATOS

ACERCA DE LA POSVERDAD Y LA CONSTRUCCIÓN DE LOS RELATOS
María Rosa Di Santo


Resultado de imagen
Raúl Apold - Imagen de Foro de El Nacionalista.



La construcción de relatos es vieja como el mundo. Uno podría pensar que surgió con el posmodernismo y la caída de los grandes relatos, pero es más viejo.
Vamos a lo básico.
¿Qué es la verdad?
Tradicionalmente tres cosas:
-la coincidencia entre una afirmación y los hechos;
- la realidad a la que dicha afirmación se refiere;
-la fidelidad a una idea. La conformidad de lo que se dice con lo que se piensa o siente.
Pero ¿y cómo sabemos que esa conformidad existe? ¿Se puede probar la verdad? ¿Es que uno no puede pensar o sentir diferente en un tiempo y en otro sobre el mismo tema o persona?
Las preguntas como ¿hay verdad? ¿qué es la verdad? nos llevan a la teoría del conocimiento.
Nietzche diría que la verdad es parte de una construcción no sólo de valor epistémico, sino moral.
Vamos ahora a la posverdad, sabiendo que no estamos ciertos de qué cosa es la verdad en el siglo XXI
Posverdad: mentira emotiva. Hay posverdad cuando un relato se cree verdadero por razones emotivas o por una cuestión de fe; no por los hechos objetivos que supuestamente narra.
Un bloguero, David Roberts, escribió en 2010 que la "política de la posverdad" se refiere a "una cultura política en la que la política (la opinión pública y la narrativa de los medios de comunicación) se han vuelto casi totalmente desconectadas de la política pública (la sustancia de lo que se legisla)".
El sociólogo Félix Ortega advierte que la manipulación de la información hace que el público no pueda conocer qué es verdad y qué falsedad.
Esto ocurre, según Ortega, porque:
-La comunicación política es básicamente propaganda,
-El periodismo habría perdido principios éticos y se somete a intereses particulares, no generales.
-Los políticos montan espectáculos
-La ciudadanía se ha fragmentado, lo que simplifica su manipulación.
Llevo casi 25 años investigando, entre otras cosas, la recepción. No hay evidencia de que ahora seamos más tontos que antes.
Matías Rivas decía en julio pasado que si bien en el diccionario de Oxford se consagró a la posverdad en 2016 “no significa que estemos ante un fenómeno nuevo. Desde que el periodismo existe ha tenido que lidiar precisamente con la permanente tentación de quienes lo asumen como instrumento para falsear los hechos, alterar la realidad, mentir, omitir, censurar o construir realidades a partir de premisas falsas”.
La diferencia es la cantidad increíble, la progresión geométrica, de las informaciones que recibimos sin filtro o con muchos menos filtros y de organizaciones – redes de trolls – que generan información falsa. Y ningún ciudadano prácticamente tiene tanto tiempo como para corroborar cuánto hay de verdad en lo que le llega. Ni, en muchos casos, podría o sabría hacerlo porque no es lo suyo, porque no es una capacidad que se desarrolle.

Más que hablar de la verdad, para entender la posverdad hay que volver a la diferencia que existe entre verdad y verosimilitud. Para que sean creídos los relatos construidos tienen que ser verosímiles, no necesariamente verdaderos.
Tienen que parecerle verdaderos a alguien, en general porque se dan dos cuestiones: alguien quiere creer ese relato y el relato da pistas de que podría ser verdadero, por ejemplo indicar hechos, nombres, fechas, circunstancias. Es lo que pasa cuando hay un relato de infidelidad.
Cada régimen político genera, si tiene tiempo, su propio relato. Y ese relato se va resignificando con el tiempo hasta que llega un momento que los testigos directos de lo ocurrido van muriendo y uno se queda con los documentos que escribieron (en cualquier lenguaje) como testimonio. Pensemos qué pasará en el futuro entre quienes escriban la historia de La Rioja si siguieran los testimonios de fuentes como nuestros actuales diarios locales. Y los diarios vienen siendo una de las fuentes más apreciadas por los historiadores, sobre todo si son un poco vagos o si, como también ocurre acá, no hay acceso garantizado a la información pública.
Cuando los opositores al Kirchnerismo se quejaban de su relato, leí ‘El inventor del peronismo: Raúl Apold, el cerebro oculto que cambió la política argentina” de Silvia Mercado. Leo la síntesis de la editorial Planeta: “o que más importancia le dio a la comunicación desde 1983, pero Néstor Kirchner no inventó nada. Episodios parecidos a los que se viven en el presente sucedieron entre el año 46 y el 55, cuando Perón captó a artistas y directores de cine, compró medios económicamente débiles y expropió el diario La Prensa mientras construía su relato: el mito potente del líder popular. El ideólogo y brazo ejecutor de las políticas de comunicación del peronismo original fue Raúl Apold. Kirchner supo más de él de boca de un viejo peronista que, en pleno conflicto con el campo, lo visitó para decirle que el mayor logro de Perón no habían sido las obras públicas o la política social sino el aparato de propaganda del Estado, motorizado desde la Subsecretaría de Informaciones y Prensa. Apold era el segundo hombre más poderoso y temido de la Argentina peronista hasta julio de 1955, cuando dejó el país y se esfumó de la escena pública sin pena ni gloria”.
También podríamos pensar en el relato que armó el antiperonismo, antes, durante y después de la Revolución Libertadora.
Y podríamos pensar en la madre de todos los relatos, la propia Biblia.
En cualquier caso, nada fortalece más la posverdad que las brechas ideológicas, políticas, religiosas, étnicas, culturales, en fin, que anteponen convencimientos basados en dogmas – o sea en verdades que no se discuten – por sobre conocimientos basados en argumentos, en datos.
Vale la pena leer un artículo sobre la posverdad que publicó la revista Anfibia. (http://www.revistaanfibia.com/ensayo/la-postverdad/)
Dicen allí que “Uno de los eventos más importantes para el periodismo ante la elección de Donald Trump fue la proliferación de noticias falsas en las redes. ¿Por qué? ¿Y qué significa para el futuro del periodismo a corto plazo? El especialista Pablo J. Boczkowski dice que siempre hubo noticias inventadas pero que al público le cuesta más detectar información tendenciosa proveniente de la curaduría web, y analiza la crisis cultural que afecta no solo al periodismo, sino a la ciencia, la medicina y la educación”.
En la primera mitad del siglo XX uno de los fundadores de la Escuela de Sociología de Chicago, Robert Park, dijo que las noticias falsas eran un elemento intrínseco de cualquier ecología de la información y grandes empresarios periodísticos y editores como William Randolph Hearst y Charles Foster Kane en Estados Unidos explotaron el potencial comercial de las noticias falsas.
Pero no se trata solamente de crear una noticia sobre un hecho inexistente.
Hay posverdad cuando una narración distorsiona los hechos, sea por el aspecto que privilegia o sea por lo que oculta. En la última semana se vio claramente cómo los medios principales priorizaban la lucha alrededor del Congreso Nacional, en lugar de la marcha multitudinaria que no participaba del enfrentamiento. Hay posverdad cuando el gobierno actual decide hablar de un bono resarcitorio en lugar de reconocer cuánto perderemos los jubilados a lo largo del año. Y así… Y no es monopolio de este gobierno.
Lo bueno es que la gente desconfía, pero no de todo. Desconfía de quién le dice qué cosa, pero si confía o acuerda con la persona o entidad que lo dice, es muy probable que crea su discurso. Es más, que lo haga propio. Y con las redes hoy cualquier usuario puede, además de reproducir, producir un contenido. Es común lo que pasa con fotos que no corresponden a la realidad de la que se habla y muchos las compartimos lo mismo. Porque son verosímiles. Es decir, porque podría ser posible que fueran verdaderas.
El problema es qué se hace con esto.
Si la solución es aceptar filtros que cuiden la veracidad de los relatos que nos llegan, los mismos filtros pueden acotar peligrosamente nuestro acceso a la información y direccionar nuestra atención solo a aquellos temas que quieren que veamos. Como ocurre cuando la inseguridad nos lleva a aceptar una mayor seguridad sobre nosotros mismos. Ojo con aceptar controles que podrían volverse en nuestra contra ante gobiernos autoritarios.
Acuerdo con Pablo J. Boczkowski  cuando advierte: “Celebramos la nueva infraestructura cuando ayuda a socavar las prácticas de información de gobiernos opresores y la denunciamos cuando contribuye a desinformar a los ciudadanos de estados democráticos liberales. Pero, desafortunadamente, parece poco realista tener lo uno sin lo otro, porque son las dos caras de la misma moneda”.
Como pasó respecto de la TV y los medios tradicionales, yo estoy más a favor de trabajar la recepción crítica, dándole a la propia gente algunas pistas para ubicarse en el mundo de las redes y los medios. Claro que no garantiza nada. Si uno no sabe mucho de un tema, siempre podrá ser manipulado. Y nadie puede saber mucho de todos los temas. Tampoco los periodistas.
Por otra parte, la mayoría de los usuarios desconoce las lógicas de funcionamiento de internet, aunque ya sabe algo de las lógicas de funcionamiento de los medios tradicionales y eso ha llevado a los espectadores, lectores, oyentes, a saber distinguir un relato noticioso de una opinión, de una parodia (imitación burlesca) o una sátira (crítica moral, lúdica o burlesca). También los ha llevado a discutir su autoridad. Una misma noticia en medios diferentes es denostada en un caso y aceptada en otros por un mismo receptor.
Hay una crisis de autoridad cultural del conocimiento en todos los órdenes, no sólo en la comunicación. Eso no está mal. El problema es resolver el hueco que ha dejado.


Yo gusto de las crisis que nos alejan de certezas que resultan falsas. Hay que aprender a criticar, enseñar a criticar, a argumentar, a
contraargumentar, a corroborar, a exigir información suficiente y oportuna para que efectivamente sea pública sobre los temas de interés público, a no insultar, a no tratar con desprecio al que piensa diferente, hay que ser tolerante, confiar poco. 

Armado para la mesa de debate realizada el 20/12/2017 por Cooperativa Voces y emitida por la Radio comunitaria Voces. Gracias por la invitación.

sábado, 16 de diciembre de 2017

lunes, 6 de noviembre de 2017

El cierre de DyN nos afecta a todos, como ciudadanos

Soy periodista. 
Empecé a ejercer la profesión en 1984, en La Rioja. Pasé por el canal estatal, El Independiente y La Gaceta Riojana, sin contar alguna participación en radios. 
En 1993 (año del Riojanazo) ingresé en la Agencia DyN hasta diciembre del año pasado, cuando me jubilé. Tuve a mi cargo una corresponsalía de perfil bajo por propia decisión, con no más vinculación con los políticos que lo institucional. Si en estos años algo significativo de La Rioja no se informó por DyN, la responsabilidad me cabe más a mí que a la agencia.
En estos casi 25 años cultivé amistades y vínculos con decenas de personas cuyas caras en la mayoría de los casos solo vi en fotos. De Jujuy a Tierra del Fuego, de Catamarca a CABA. En los últimos años una red de whatsap unió a todos los corresponsales y hemos compartido allí preocupaciones, comentarios y muchos, pero muchos chistes. 
De mis más de 100 colegas afectados hoy por una decisión empresaria (ni política ni financiera ni tecnológica), muchos que quedan sin trabajo en DyN directamente se retiran de la actividad profesional, muchos tienen mi edad o por ahí y les será difícil reinsertarse. 
Todos tenemos nombre y apellido. Todos familia y amigos. Todos somos ciudadanos de un país a la deriva, profundamente desigual, dolorosamente esquilmado año tras año, gestión tras gestión.
DyN significó para mí un respaldo en una provincia cuya dirigencia se turna para oprimir a su gente, como en varias más. 
Ingresé a ella por el excelente periodista cordobés que era su corresponsal en esa provincia, Muscarat, a quien jamás he olvidado porque como mi director en La Gaceta Riojana fue quien más me enseñó el oficio (un oficio que sólo en parte se aprende en la Universidad). Mi primer jefe, y por muchos años, fue Alberto Ferrari, otro maestro a quien difamaron para echar. Trabajé luego bajo la coordinación de Myrna Leal y Susana Barrera, respecto de quienes sólo tengo palabras de reconocimiento. 
Y duele. 
Pero lo que más duele ya como ciudadana es que se pierde una vía de comunicación que es vital para pensar en los términos de una república, que sólo somos en el discurso.
El escritor Daniel Moyano supo decir que la Constitución en Argentina "es una ficción". Tuvo razón.
Lo que hoy es un lamento de un centenar de personas, debería ser el lamento de millones pero como el impacto no es mensurable, pasa.
DyN ha sido la prensa libre hasta en los feudos, cuando una llamada de un gobernador a la sede central para denunciar los informes de un corresponsal no tenían el efecto buscado.
Hoy todos somos más pobres, más débiles, estamos más expuestos al abuso de poder.
Y lo peor es que la gran mayoría ni lo sabe.

domingo, 15 de octubre de 2017

HERNAN VACA NARVAJA PRESENTARÁ 'MASETTI, El periodista de la revolución' en La Rioja








HERNÁN VACA NARVAJA PRESENTARÁ
'MASETTI, EL PERIODISTA DE LA REVOLUCIÓN'
EN LA RIOJA EL PRÓXIMO 26 DE OCTUBRE


El jueves 26 de octubre a las 20,30 y en Racimo Club de Vinos el  periodista de investigación Hernán Vaca Narvaja presentará el libro 'Masetti, el periodista de la revolución' en La Rioja.

El libro fue editado por Sudamericana este año y da cuenta de otro gran trabajo de nuestro colega cordobés - como aquellos dedicados a Eduardo Angeloz, Juan Manuel De la Sota y el caso Nora Dalmasso -  que fue realizado en primer término como tesis de maestría que Vaca Narvaja presentó y aprobó en la Universidad Nacional de La Plata.

Hernán fundó y dirigió el diario Nueva Rioja en nuestra provincia, y en su brillante trayectoria recibió el premio Rodolfo Walsh a la mejor investigación periodística y ADEPA - Derechos Humanos. Actualmente ejerce como docente universitario en investigación periodística en la Universidad Nacional de Río Cuarto, donde reside y dirige la revista El Sur.

En su contratapa, se relata que en aquella famosa foto del Che Guevara tomada por Korda "había alguien más a quien la magia del revelado dejó a un costado: el argentino Jorge Ricardo Masetti. Fundador de Prensa Latina - la agencia de noticias cubana que llegó a pelearles el lugar a gigantes como la Associated Press y la United Press -, fue uno de los primeros en entrevistar a Fidel Castro y a Guevara cuando todavía combatían en Sierra Maestra".

"La aventura del periodismo fue un destino al que Masetti se entregó sin vacilaciones, con el mismo fervor con el que se incorporó a la causa revolucionaria, comandando el primer intento de guerrilla rural en la Argentina. Pero se ha perdido su rastro, y sus restos nunca fueron hallados en el monte salteño donde se instaló con sus camaradas de lucha".

Con la maestría que caracteriza su pluma, Hernán Vaca Narvaja hizo de esta historia un libro necesario, emblemático, riguroso y de una lectura ágil, como ocurre con el resto de su obra.

La presentación en Racimo estará a cargo de su amigo y colega Arturo Ortíz Sosa (h).


lunes, 9 de octubre de 2017

FOLKLORE RIOJANO DE AUTOR LLEGA A CHILECITO (LA RIOJA)

Matías Ortíz Sosa presenta su libro

'Folklore Riojano de Autor: Estudio musical de la conformación y evolución del folklore de la ciudad de La Rioja desde 1940'

en Chilecito (La Rioja) el lunes 23 de octubre en el centro cultural, organizado por el ISFD Prof. Alberto G. Cavero a las 19 hs.



www.matiasortizsosa.com.ar

El libro permite preservar un importante repertorio de canciones populares de provincia de La Rioja que se encontraban en riesgo de pérdida, a la vez que aborda desde lo musical, lo ocurrido con el folklore a partir de 1940, década en la cual Isabel Aretz hizo una pormenorizada investigación sobre esta música. El trabajo de Ortíz Sosa es un aporte importante para la formación de nuevas generaciones de docentes, compositores e intérpretes de música a nivel superior.
Ramón Navarro, uno de los autores cuyas obras fueron parte del corpus del trabajo, dice en su prólogo que el libro "es una referencia muy valiosa de nuestra esencialidad musical más honda, que nos hace conocer mejor y por lo tanto disfrutar por chaya, vidala chayera, chutunqui, pregón, o como sea que se denominen, estos bellos pulsos que laten en la mismísima emoción medular de los riojanos".
Este sería uno de los nuevos estudios y mejor acabado sobre la historia y evolución del folklore riojano, un género que perdura pese a la tecnología y a los tiempos de globalización que se vive en todo el Mundo

sábado, 7 de octubre de 2017

NOCHE DE ARTE EN CORTOCIRCUITO: JUEGO DE SENSACIONES EN EL PLANETA RIOJA



















Anoche, viernes 6 de octubre, participé por primera vez de la Noche de Arte.
De norte a sur pude recorrer en cuatro horas casi todos los sitios donde se mostraban manifestaciones variadas del campo de las artes visuales, desde lo digital hasta el comic, pasando por la pintura, el grabado, la escultura, la fotografía, el encuentro con la música, el video y la teatralización.
Esta versión diferente del 'Planeta Rioja'  fue un juego de sensaciones y percepciones, un juego ameno, divertido, durante el cual uno se encuentra con las obras, con los autores y con un montón de conocidos y, si quiere, va tomando un vino mientras mira una Rioja intervenida, singular, que se disfruta.
Una luna enorme, redonda, seguía la movida.
Fue una noche de luz, en varios sentidos. En el más literal fue la luz el elemento lúdico que nos hizo 'ser parte' de las propuestas, como cuando seguíamos las huellas en el Museo de ciencias naturales y antropología de la Unlar o nos metimos en el patio de la escribanía Pedernera, entre las 'Estructuras Orgánicas' de Alejandra Bustamante y Angeles Luna.




Consagrados y emergentes, profes y alumnos, compartieron con nosotros sus trabajos en un esfuerzo inmenso de logística de todos ellos, para hacer de la ciudad de La Rioja otro planeta posible.
Al final Donald Trump (Javier Estrada) y Kim Jong-un (Héctor Ormeño), satirizaron la pugna por la bomba que nos preocupa a todos, aunque simulemos por un rato que tal dislate - u otros más cercanos - no convierten a la vida en una lucha mediocre por la supervivencia.